El sábado 30 de noviembre, nuestras voces se alzaron más fuertes que nunca en las calles de Guayaquil. Exigimos justicia por los transfemicidios, reconocimiento para quienes despenalizaron nuestra existencia y la facilitación real del cambio de sexo en la cédula (#SexoEnLaCedula). Este no fue solo un día de celebración, fue un acto de resistencia, amor propio y reivindicación por todas las vidas trans que han sido silenciadas injustamente.
Cada paso que dimos, cada bandera ondeada y cada grito al unísono reafirmaron que no estamos dispuestxs a retroceder ni un centímetro en esta lucha. Luchamos por quienes no están, por quienes vendrán y por quienes cada día enfrentan la violencia estructural con valentía. Este #TransPride no solo visibilizó nuestras historias, sino que nos recordó la urgencia de justicia, dignidad, inclusión y respeto.
Gracias infinitas a todxs quienes se unieron, nos acompañaron, gritaron y soñaron con nosotrxs en esta jornada histórica. A las trabajadoras Sexuales, a las personas migrantes y venezolanos como Zale un compañero trans entre otras. Aspi también como aquellas personas que viven con VIH. Gracias a los hombres gays, mujeres les y personas Cis Heteros que estuvieron con nosotros. A Junior Proaño y su gente, un aliado invaluable. A Musas de Matiz, a las compras del 26, a Transmasculinos Ecuador, a Neyda Barco a la Machis TV a la Miss Trans, Nathaly, a la Poliita, a las chicas de la Universidad Casa Grande, a los chicos y chicas de Silueta X y por su puesto a nuestros amigos y familiares que nos acompañaron #MarchandoJunTrans. Su apoyo es el motor que impulsa nuestra lucha.
Hoy más que nunca reafirmamos: estamos construyendo con orgullo, amor y convicción una Guayaquil inclusiva, ejemplo de diversidad y justicia para todes!
“El futuro es trans”















































